Jean-Baptiste de Lamarck, también creacionista

Si recientemente podíamos comprobar con asombro como uno de los coinventores de la teoría de la evolución,  nada menos que Erasmus Darwin (abuelo paterno de Charles Darwin) era creyente y creacionista, no podemos más que seguir desconcertados al comprobar que Jean-Baptiste de Lamarck, otro coinventor de la teoría de la evolución, también era creacionista y por supuesto creyente. Según Wikipedia en Lamarckcismo:

“En 1809 en su libro Filosofía zoológica propuso que las formas de vida no habían sido creadas ni permanecían inmutables, como se aceptaba en su tiempo, sino que habían evolucionado desde formas de vida más simples. Describió las condiciones que habrían propiciado la evolución de la vida y propuso el mecanismo por el que habría evolucionado. La teoría de Lamarck es la primera teoría de la evolución biológica, adelantándose en cincuenta años a la formulación de Darwin de la selección natural en su libro El origen de las especies

Lo que sí nos esconde Wikipedia, y el sistema en general es que el primer formulador de la teoría de la evolución biológica propuso a la naturaleza como una Creación de Dios, lo cual índica que fue Dios el creador de los primeros eslabones. Por tanto la teoría de la evolución creacionista se refuerza frente a la atea. Sus primeros formuladores, Erasmus Darwin y Jean-Baptiste de Lamarck entendieron a Dios como el Gran Creador de todas las cosas. Este es el demoledor párrafo que demuestra que Lamarck era creyente y creacionista, extraído del libro: Histoire naturelle des animaux sans vertèbres (pag 322).

La naturaleza, al no ser una mente, ni siquiera un ser, sino un orden de cosas que constituyen un poder en todas partes sujeto a las leyes. La naturaleza, por tanto, no es el mismo DIOS . Es el producto del poder sublime de su voluntad, y para nosotros, es entre los objetos creados el mayor y más admirable.

De este modo,  la voluntad de Dios se expresa en todas partes por la ejecución de las leyes de la naturaleza, ya que estas leyes vienen de él.

Conclusión

La hipótesis de la evolución se formuló como deísta por los principales referentes de Darwin, su abuelo Erasmus Darwin y Jean-Baptiste de Lamarck, los cuales fueron referentes en su obra “El origen de las especies”, cuando no las plagió. No hay que olvidar que Darwin presentó la teoría de la selección natural junto con Wallace, y que al infame Darwin se le acusa de haber plagiado a Alfred Russel Wallace, quien había trabajado por ocho años en Indonesia. Wallace, creador de la selección natural con la misma relevancia que Darwin pasó al olvido al afirmar que el alma humana no había podido generarse por selección natural.

En definitiva la reciente teoría de la evolución atea una vez más muestra su reflejo de la ilustración atea, viendo como en el siglo XVII se formuló como una teoría deísta y creacionista para después en el siglo XVIII pasara a quitarse al Creador de esta fórmula. Tanto la teoría de la evolución atea como la creacionista, son descabelladas, pues han sido las ensoñaciones de filósofos griegos que se arrastran desde la antigüedad. Paradójicamente la hipótesis de la evolución resulta mucho más creíble con Dios que sin Él.

Jean-Baptiste de Lamarck

Histoire naturelle des animaux sans vertèbres,

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