Hermes Trimegistro: Los escritos de la serpiente antigua

Las principales obras herméticas aparecen en el siglo III y el siglo IV en Alejandría coincidiendo en el tiempo con el reinado del emperador Constantino.

Los masones, los rosacruces al igual que otras sociedades secretas rinden culto a Hermes Trimegistro, al que se le achaca ser el padre de la alquimia, siendo el autor de la tabla de esmeralda en la que se basa por ejemplo un conocido libro nueva era llamado “El secreto”. En la presente se demostrará como este personaje fue una creación falsa creado por el sincretismo religioso de las sectas que florecieron en Alejandría hace más de 2000 años.

Hermes es el Toth egipcio.

Según el gran libro “Noe, probable origen de los pueblos postdiluvianos, lenguas, etnias y filosofías del mundo.

[…]Durante  el  reinado  de  Ptolomeo  II,  Filadelfo,  se  construyó  en  Egipto  la  famosa  Biblioteca  del  Museo  de  Alejandría,  hace  unos  2.200 años. Allí proliferaron las sectas y escuelas formadas por los  seguidores  de  las  más  diversas  formas  de  pensamiento antiguo: las  sectas  ortodoxas  o  tradicionales  de  cada  país  y  las  sectas  prohelenísticas  que  incorporaron,  en  Alejandría,  los  conocimientos provenientes de las escuelas denominadas platonismo, aristotelismo,  cinismo,  epicureismo,  estoicismo,  etc.  Los  helenos  a  su  vez,  incorporaron dentro de sus deidades a la Isis egipcia bajo el nombre  de Deméter o Afrodita y al Toth egipcio bajo el nombre griego de Hermes.

Esta claro que el párrafo hace una gran afirmación al decir que Hermés es una versión griega del dios Toht egipcio. Esta visión no es única pues el gran escritor cristiano al que admiro profundamente, Gino Iafrancesco no se queda atrás en su obra . – Espero que el lector perdone la extensión del artículo, pero no tiene desperdicio-.

[…] Cush, el hijo de  Cam, padre de Nimrod es el personaje histórico que aparece como responsable de la perversión religiosa original a partir del diluvio. Es el quien aparece como intérprete y enseñador de la mentira encubierta de la serpiente, tergiversando así el entendimiento original de los descendientes de los sobrevivientes del diluvio. Hermes, que significa  hijo de Cam, es el mismo Bel fundador de Babilonia, el intérprete de los dioses. Después fue llamado Mercurio, confundido luego con el titán Hiperión y con Jano, a  quien se le representaba desparramando las naciones y con dos caras. En su honor se  nominó al primer mes del ario como enero, puesto que él era el supuesto padre de los  dioses. Sus hazañas fueron mitificadas y él y sus descendientes fueron deificados. A él  se le atribuye, pues, el encausamiento original de la corriente hermética o esotérica que alimentó la tradición ofita, gnóstica, templaria y rosacruz-masónica especialmente de los grados elevados y de rito paladio como el luciferiano de los iluminati entre los grandes druidas. Sin embargo, no pueden atribuirse en justicia a este Hermes-Cush, hijo  de Cam, los libros de Hermes trismegisto: Poimandres, Asclepios, el libro sagrado de la  virtud del mundo, y los fragmentos a Tat y de Isis, Afrodita, y de las disgresiones. Un  estudio de aquellos revela más bien la mano de un falsario alejandrino de la época de  Constantino que toma el nombre esotérico de Hermes para conjugar su propio eclepticismo, mezclando ideas pervertidas del Génesis y Job con el platonismo griego de Plotino y la nomenclatura egipcia. Incluso su teología es, respecto del Verbo, de tendencia arriana. Vemos pues en Hermes trismegisto la sutil mentira de la serpiente que  arrastra al panteísmo que ya se vela en la Cábala y en el Bagavad Ghita, con lo cual el politeísmo justificaba su idolatría y se reenfocaba alrededor de la serpiente. 

Es decir, según las fuentes el Hermes que aparece en la Biblia como Cush no es el mismo que el creador del hermetismo, si no una mezcla de falsas religiones que creo una secta de Alejandría.

Manuscritos de Nag Hammadi

Curiosamente las obras principales del Hermetismo aparecieron en el pueblo de nag hammadi, Egipto, y fueron hallados en 1945. Se trata de una colección de textos gnósticos que datan del siglo segundo tardío, es decir, después del los Evangelios Canónicos, los cuales los principales eruditos datan del primer siglo. Junto a 52 tratados gnósticos aparecieron tres obras pertenecientes al Corpus Hermeticum.  La propia Wikipedia sitúa a que “los manuscritos datan del siglo III y el siglo IV.” Una de estas obras fue el Asclepius 21-29 incluido en el Codex VI. Precisamente como bien apunta Gino Iafranesco en el siglo III y IV fue cuando reino el emperador Constantino, el padre de la Iglesia Apóstata Católica. De todos modos los pergaminos originales no han sido hallados y su aparición es después del siglo primero, lo que debería poner al lector en alerta respecto a estas ocultistas enseñanzas.

Tabla de esmeralda

El texto por excelencia de los alquimistas es La tabla esmeralda,  que según Wikipedia:

[…]La Tabla de Esmeralda es un texto breve, de carácter críptico, atribuido al mítico Hermes Trismegisto, cuyo propósito es revelar el secreto de la sustancia primordial y sus transmutaciones. Hasta el siglo XX las fuentes más antiguas conocidas eran manuscritos medievales, pero investigaciones posteriores han hallado predecesores arábigos en Kitab Sirr al-Khaliqa wa Sanat al-Tabia (c. 650 d.C.), Kitab Sirr al-Asar (c. 800 d.C.), Kitab Ustuqus al-Uss al-Thani (siglo XII) y Secretum

Como se ve sus predecesores arábigos datan del 650 y el 800 DC, lo que dista bastante con las obras anteriormente comentadas de Corpus Hermeticum datadas en el siglo III y IV en copto, posiblemente traducidas del griego. Esta forma de difusión, en cuanto a lengua y origen hace pensar más bien que “Hermes Trigemistro” en lugar de un solo hombre fue una secta iniciática.

Conclusión

Las principales obras herméticas aparecen en el siglo III y el siglo IV en   Alejandría coincidiendo en el tiempo con el reinado del emperador Constantino. También se desconoce donde están los supuestos escritos originales, si es que los hubo en cuanto a la obras de del Corpus hermeticum . Hermes Trimegistro no es por tanto el Hermés del Génesis que responde al nombre de Cush , si no un posible falsario alejandrino que con gran habilidad realizó una mezcla de distintas culturas. Sobre el dios Toth no quedó ningún escrito alquímico que se pueda comparar a los posteriores copiados griegos o árabes. 

Durante la realización de esta entrada he podido comprobar la complejidad de acceder a cierta información como la existencia de los papiros de las obras herméticas.

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Fuentes

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